miércoles, 30 de agosto de 2017

SE AMABLE

Si no pudiste levantarte para ir al gimnasio…se amable contigo misma. Si todas tus amigas se están comprometiendo y tú más bien estás terminando o empezando de cero… se amable contigo misma.
Si entraste a un probador a medirte ropa pero no te ves como la modelo… sé amable contigo misma. 

Si por estar cansada o porque no te da la vida no puedes ir a todas las reuniones de tus amigas… se amable contigo misma.
Si ni los filtros de instagram te hacen sentirte fotogénica… se amable contigo misma.
Si dijiste que NO y luego te entra el remordimiento… se amable contigo misma.
Si te pusiste un vestido pegado y se te salta la pancita… se amable contigo misma.
Si ibas bien con la dieta pero se antojó un chocolate… se amable contigo misma.
La relación más importante es la que tienes contigo, trátate bien. Háblate bonito, échate porras. No podemos esperar que los demás sean amables, si tú te la pasas criticándote.
Ser amable contigo misma significa aceptar que no eres perfecta, que no todos los días vas a levantarte sintiéndote como Beyonce. El camino del amor propio es un trabajo de todos los días.

Pero sólo por hoy, vamos a ser amables.

lunes, 21 de agosto de 2017

EL VERDADERO PROPÓSITO DE LAS RELACIONES


El problema es que buscamos una relación para llenar vacíos, para despertar con un mensajito que nos alegre el día y así quizás sentirnos menos solas. Para tener quien nos abrace cuando hace frío o en los días de lluvia, para que sea nuestro acompañante en la boda de una amiga o para tener con quien celebrar el 14 de Febrero, Navidad y Año Nuevo. Queremos una pareja para tener que contestar a la familia cuando preguntan si ya conocimos a alguien, para no ser los únicos solteros del grupo, para sentirnos queridos y que somos especiales para alguien…

Pero… ¿Qué pasaría si tuviéramos todo? Si ya no esperáramos a ese “gran amor” y realmente disfrutáramos lo que tenemos hoy. Si nos sintiéramos felices así. Si dejáramos de pensar que nos falta una pieza para estar completos. Si nos olvidáramos de lo que nos falta y nos enfocáramos en agradecer y apreciar lo que SÍ tenemos. ¿Elegiríamos con más cuidado con quien compartir nuestro tiempo? ¿En quién pensaríamos cuando nos sintiéramos completos?
¿Qué pasaría si nos acercáramos al otro con las manos llenas? Si dejáramos de preocuparnos por lo que nos van a dar y más bien nuestra intención fuera DAR. Si nos encargáramos de nuestra felicidad y nuestros sueños, en vez de esperar que alguien más nos venga a iluminar la vida.
Yo creo que las cosas serían muy diferentes. Al sentirnos queridos y felices, dejaríamos de exigir, de esperar o actuar por desesperación. Ya no toleraríamos malos tratos, ni rogaríamos por amor. Tendríamos la fuerza de retirarnos de las situaciones que nos hacen daño.

Las cosas cambian cuando logramos entender que el propósito de las relaciones no es curar la tristeza o aliviar la soledad, sino más bien se trata de pulirnos para hacernos mejores personas. Logramos conocernos realmente a través de los demás y al final terminamos enamorándonos de aquello a lo que le damos, no a lo que le quitamos o le sacamos provecho. Somos felices cuando nos volvemos la causa de la felicidad de alguien más.

miércoles, 16 de agosto de 2017

EL VALOR DE LA MUJER


Hoy quiero hablarte de esa parte de nosotras que tanto decimos cuidar, pero sin pensarlo en la mayoría de ocasiones tenemos súper descuidada, hablo de tu valor, tu esencia como mujer.

Vamos responde estás preguntas conmigo…

- ¿Hace cuánto no te miras al espejo para decirte que te amas, que estás guapísima, que sos la mejor y que vas a conquistar el mundo con tu sonrisa?

- ¿Cuándo fue la última vez que te fuiste a tomar un café sola y leer un buen libro?

-¿Hace cuánto no haces algo porque simplemente te apasiona y te hace sentir plena y completa?

Es muy probable que tu respuesta sea que todo lo que haces en tu vida es parasentirte realizada y feliz; pero, ¿estás segura de eso? O en realidad te estás moviendo con lo que dicta la sociedad. Haces ejercicio para estar en forma, en lugar de hacerlo por salud, te compras equis labial porque el color está de moda o porque te hace ver radiante.

Quizás no lo hayas notado, pero has perdido una parte de ti en todas aquellas ocasiones en que decides no comer por entrar en el vestido para la boda de tu amiga, has perdido una parte esencial de ti en aquellos instantes que te comparas con otra mujer, en que aborreces una parte de tu cuerpo, en que tomas decisiones para complacer al grupo social que te rodea. Te has estado des valorizando todas aquellas veces en que tiras la toalla y dices “no puedo más”, “no soy capaz”, “ella es mejor”.

Y no es que no te ames, es que a veces cuesta más amarse que otros días.

Pregunto, ¿qué concepto tienes de ti misma?

Cómo te has estado mirando al espejo en estos últimos días, te gusta lo que ves o corren lágrimas porque estás desesperada, has estado determinando tu valor por lo que dice la sociedad. De verdad, cuáles son tus pensamientos al decir “YO SOY MUJER”. Te sientes satisfecha siendo alta, bajita, robusta o delgadita, amas esa parte de ti llorona, histérica, respondona, celosa y controladora o preferirías cambiar una gran lista de quien eres realmente.

Sabes algo, tu valor no se determina por lo que dicen en las calles o lo que miraste en el espejo hoy, tu estima va más allá de tus pensamientos, porque desde hace mucho tiempo atrás tú fuiste pensada, formada por el mejor escultor del universo, tanto así que Él dice de ti que tu estima sobrepasa al de las piedras preciosas, sí esas perlas súper caras que te encantaría tener, tú vales más que ellas.

Todas aquellas cosas que no soportas de ti, son las que enamoran a las personas que tienes a tu lado, esas cualidades son las que te hacen única ante la sociedad. Es hora de que te empieces a amar y aceptar por la mujer que eres, es tiempo de cambiar todas aquellas palabras negativas que te dices y comiences a amarte.

No tengas miedo de comer con los dedos en tu primera cita, no te avergüences por llorar al ver una película o porque te indigna que alguien maltrate a un animalito, no te sientas rara por ser la última en entender el chiste y reír a carcajadas. Sabes, eso no te hace rara, eso te hace única, especial, extraordinaria.

¡Ámate, valórate! No permitas que las palabras negativas de otras personas determinen lo que eres, porque has nacido para cumplir un propósito.

Sé libre de reír, correr, bailar, ser genuina sin importar quien este a tu lado. Sé libre de ser mujer, de hacer cada día lo que te hace femenina. No trates de encajar en un estereotipo que dicta la sociedad cuando puedes estar marcando el rumbo de la historia con tu singularidad.

Brilla, se luz en donde quiera que andes, porque estás vestida de fortaleza y dignidad, eres virtuosa, eres sabia, eres fuerte, capaz, eres hermosa, eres mujer.


Por: Eunice González